Poder

La extrema derecha retoma el control de Honduras

Nasry Asfura juramentó como nuevo presidente de un país polarizado y prometió un Estado reducido y el fin de las «divisiones». El Congreso es presidido por un heredero de Juan Orlando Hernández, aunque el Partido Nacional necesitará negociar con la oposición para aprobar políticas por mayorías.

Imagen tomada de la Presidencia de Honduras.

Imagen tomada de la Presidencia de Honduras.

Honduras

enero 27, 2026

Nasry Asfura, el veterano político del Partido Nacional ungido por Donald Trump para las presidenciales de noviembre de 2025, tomó posesión del Ejecutivo en Honduras este martes 27 con un mensaje en el que prometió austeridad, “reducción en el Estado” y mejoras en seguridad y salud.

Su ceremonia de investidura se llevó a cabo en un Congreso y en un centro de Tegucigalpa que amaneció sitiado, según reporta Contracorriente, por soldados y miembros de la Policía Militar del Orden Público.

Justicia para Beatriz

Asfura lleva de regreso al poder al Partido Nacional, que gobernó el país durante tres gobiernos consecutivos desde 2010 hasta 2022. Los últimos dos periodos fueron los de Juan Orlando Hernández (JOH), el expresidente condenado por narcotráfico en Estados Unidos e indultado en noviembre pasado por Trump.

El retorno del Partido Nacional significa al mismo tiempo la derrota del Partido Libre y del clan Zelaya, que gobernó el país en los últimos cuatro años con una bandera revanchista por el golpe de Estado de 2009 contra su patriarca, ‘Mel’ Zelaya.

El gobierno familiar de los Zelaya protagonizó irregularidades, promesas incumplidas como el combate a la impunidad, el clientelismo y el respeto a los derechos humanos. Como colofón, la familia Zelaya guardó silencio cuando uno de sus integrantes, Carlos Zelaya, exdiputado y hermano del expresidente Mel Zelaya, fue señalado por sostener reuniones y solicitar dinero a narcotraficantes para las campañas electorales de 2013.

En el periodo, además, impulsaron un nepotismo total vaciando a sus familiares en el poder Ejecutivo y permitiendo prácticas similares a sus principales aliados, incluida Rixi Moncada, la candidata perdedera de los comicios.

Asfura recibe la banda presidencial del presidente del Congreso, el también nacionalista Tomás Zambrano.

El retorno de los nacionalistas

Con Nasry Asfura, regresan, además, herederos del poder del Partido Nacional en las gestiones de Porfirio ‘Pepe’ Lobo (2010-2014) y JOH (2014-2022), exfuncionarios que ahora dirigirán Finanzas, Gobernación y Cancillería, según Contracorriente.

Como ministro de Finanzas fue juramentado Emilio Enrique Hernández Hércules, ex comisionado de la Unidad de Financiamiento, Transparencia y Fiscalización a Partidos Políticos y Candidatos (UFTF) en 2024, durante la administración de Xiomara Castro. Hernández también fue ministro del Trabajo en 2016, en el primer gobierno de Juan Orlando Hernández, y formó parte de una comisión liquidadora de la Dirección General de Transporte ese mismo año. El ahora ministro también se autopostuló como magistrado de la Corte Suprema de Justicia en 2022 y fue aspirante a consejero del Consejo Nacional Electoral en 2019.

Como ministra de Relaciones Exteriores repite Mireya del Carmen Agüero Trejo, quien fuera vicecanciller en la gestión de Pepe Lobo hasta 2013 y ministra del ramo en el primer gobierno de JOH. Agüero Trejo acompañó a Asfura recientemente en su gira internacional como presidente electo en la que visitaron Estados Unidos e Israel, estrechando saludos con el secretario de Estado Marco Rubio y Benjamín Netanhyahu, respectivamente. Asfura es de familia con origen palestino. 

Como ministra de Gobernación fue elegida Sulmy Yamileth Ortez Maldonado, ex subdirectora de Desarrollo Institucional del Instituto Nacional Penitenciario en 2018 e integrante de una comisión interventora en la Dirección General de Migración y Extranjería en 2014.

En el Congreso, el Partido Nacional se aseguró la presidencia con Tomás Zambrano, uno de los impulsores de la relección inconstitucional de JOH y de la disolución de la MACCIH, que lo investigaba por irregularidades. Conservador a ultranza, desde ya impulsa y defiende la izada de una bandera provida en el Congreso.

Primera sesión del Congreso 2026-2030. Imagen tomada de las redes sociales oficiales.

Un Congreso sin mayorías

El Partido Nacional, con 45 diputados, tendrá que negociar con el Partido Liberal (41), el segundo partido más votado en las presidenciales; el gran perdedor, el Partido Libre (35) y un puñado de diputados de otras facciones para impulsar políticas que requieran mayorías.

Salvador Nasralla, el candidato del PL que asegura haber obtenido la mayoría de los votos en los comicios, señaló a las nuevas autoridades que “gobernar sin legitimidad es gobernar sobre una herida abierta”.

Libre, por su parte, señala que continuarán su lucha, aunque la expresidenta Xiomara Castro ya adelantó: “Respetamos la alternabilidad en la presidencia y la democracia”.

La lucha por la tierra y contra empresas extractivistas tuvo un auge y picos de violencia extrema contra campesinos en los 12 años de gobierno nacionalista. Libre prometió resolver el conflicto y superar la impunidad, pero las batallas por la tierra en zonas como el Bajo Aguán aún continúan.

¿Nuevos desafíos para la disidencia?

Una de las agendas que se esperaba fuera resuelta en el gobierno de Libre fue la del combate a la impunidad y el cese de las violaciones a los derechos humanos contra voces disidentes.

Libre incumplió e incluso instauró un Estado de excepción en el que florecieron nuevas violaciones o retornaron otras, como las desapariciones forzadas.

En los anteriores gobiernos del Partido Nacional, la represión, la corrupción y los abusos fueron una constante.

Entre 2010 y 2022, Honduras se convirtió en uno de los países más peligrosos del mundo para defensores ambientales y periodistas, registrando más de 120 ambientalistas y alrededor de 40 comunicadores asesinados en el mismo periodo. La impunidad estructural, el conflicto por tierras y recursos, y las amenazas de fuerzas de seguridad marcaron los 12 años del PN.  Con nuevo rumbo, y en un contexto hostil a nivel regional contra voces disidentes, se abre un panorama ahora incierto.

Por lo pronto, Asfura promete anuncia que trabajará por ‘todos los hondureños’ y lanza un puente. «No más división. No es con insultos, con venganza, con odio que vamos a salir adelante (…). Para mí —y lo vuelvo a repetir ante ustedes que representan un pueblo— no existen diferencias ni colores políticos; no existen ideologías que nos vayan a dividir. Estoy aquí para servirles a ustedes también», dijo.

Autor

  • Daniel Valencia

    Periodista de investigación, cronista y editor con 22 años de trayectoria. Es fundador y director de la Redacción Regional. Premio a la excelencia periodística con El Faro (Fundación Gabo, 2016); y con la RR (SIP, 2023).